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viernes, 22 de abril de 2011

Vida en Marte - Parte 7


Marte - Valles marineris (Wikimedia)
Marte - Valles marineris (Wikipedia)
Es lógico que esta pregunta empiece a surgir cada vez con más fuerza, dadas las similitudes de este planeta con el nuestro. No es que sea muy parecido a la Tierra, pero en el sistema solar es lo más parecido que existe, y si no puede hacerse tal cosa en Marte, seguramente no podremos terraformar ningún otro planeta del sistema solar. La terraformación es un concepto que es bastante utópico que está en auge. Digo que es utópico, porque se me ocurren hazañas mucho más factibles en nuestro propio planeta y sin embargo parece que aún no podemos llevarlas a cabo. Yo de momento me conformaría con bajar los niveles de CO2 en nuestro planeta para frenar el efecto invernadero, y frenar la continua extinción de especies que empobrece día a día nuestra biodiversidad. Se nos queda pequeño nuestro planeta y ya soñamos con mudarnos a Marte. En cualquier caso las especulaciones racionales que intentan anticipar futuras alternativas de progreso humano me parecen un ejercicio muy interesante aunque solo sirvan de momento para darnos cuenta de nuestras propias limitaciones.
La terraformación son palabras mayores, y nos mantendría en la dependencia de un astro, el Sol, que al parecer se ha portado muy bien en los últimos cientos de millones de años, pero yo creo que si lográramos diseminarnos por distintos sistemas solares de nuestra galaxia, aseguraríamos nuestra supervivencia y nuestra diversificación como especie. Si la terraformación es una utopía, el éxodo fuera del sistema solar, también lo es. Son supuestos lícitos en ciencia-ficción y yo me centré en la idea del éxodo extra solar para mi novela, pero estamos muy lejos de todo ello, y por desgracia la Tierra se nos queda pequeña a gran velocidad.
Recomiendo la lectura de El Sistema Solar – Marte (V).  De la lectura de este amplio e interesantísimo artículo se desprende que en realidad la formación de una pequeña colonia humana en Marte no sería algo tan impensable.
En todos estos ensayos tenemos tendencia a infravalorar los problemas sociológicos. Ni siquiera parece que seamos capaces de autocontrolar nuestras actividades  humanas en la Tierra de un modo racional y sostenible. Priman los egoísmos particulares y por desgracia, me temo que eso sea lo primero que nos llevaremos de aquí con nosotros a cualquier otra parte. El verdadero problema puede no ser técnico. El verdadero problema puede que seamos nosotros mismos.

jueves, 14 de abril de 2011

Vida en Marte - Parte 6


En la exploración de Marte con robots la NASA realiza un programa continuo que arrancó en 1997 y que se desarrolla enviando al planeta vecino naves y vehículos de superficie cada vez más complejos y ambiciosos. Ahora está preparando un nuevo todoterreno, el Curiosity, que será lanzado al espacio a finales del año que viene (entre el 25 de noviembre y el 18 de diciembre) y que llegará a su destino entre el 6 y el 20 de agosto de 2012. Parece que queda aún mucho tiempo, pero los expertos están ya diseñando la secuencia precisa para la difícil y peligrosa maniobra de descenso en el suelo de Marte aprovechando la mejor configuración posible de telecomunicaciones con el centro de control en la Tierra. Esta vez, el robot, de 800 kilogramos, no caerá allí botando y envuelto en bolsas inflables para amortiguar la caída, como sus predecesoresMars PathfinderSpirit y Opportunity, sino que llegará a la superficie colgado -mediante cables- de un módulo con retrocohetes que lo depositará suavemente y con las seis ruedas en el suelo. Esta estrategia de caída suave en el último minuto se utilizó ya con elMars Phoenix Lander, pero en aquel caso era un módulo fijo y no un vehículo rodante.
      Descenso en el planeta rojo
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      Ilustración de la última fase de descenso del futuro vehiculo 'Curiosity' en la superficie de Marte- NASA/JPL

      La noticia en otros webs

      El Curiosity, del tamaño de un coche, llevará 10 instrumentos científicos con los que tomará muestras y realizará análisis en varios puntos del planeta vecino para intentar averiguar si allí hubo alguna vez condiciones favorables para la proliferación de microorganismos, o incluso si dichas condiciones persisten, es decir, investigará la habitabilidad de Marte. Dadas las necesidades energéticas de los instrumentos de a bordo, los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory (JPL,California) que están construyendo el nuevo vehículo no recurren esta vez a paneles solares para suministrar electricidad a los equipos (como en los tres rover marcianos anteriores) sino a un generador de radioisótopos (genera electricidad a partir del calor de la desintegración radiactiva del plutonio). El vehículo está diseñado para funcionar durante un año marciano (687 días terrestres) como mínimo y tendrá más flexibilidad operacional y movilidad que Spirit y Opportunity.
      Una vez que esté depositado en el suelo de Marte sano y salvo, el Curiosity podrá empezar a rodar por allí. Con sus patas articuladas y ruedas podrá pasar sobre obstáculos de hasta 75 centímetros de alto y avanzar a una velocidad máxima de 90 metros por hora, dependiendo siempre del terreno, la visibilidad y otras condiciones locales. En cuanto al lugar para iniciar la exploración, esta todavía sin concretar. Se han elegido ya cuatro posibles candidatos, pero aún se está analizando a fondo para seleccionar el más interesante científicamente que sea a la vez apto para el desplazamiento del vehículo.
      El nuevo todoterreno llevará el conjunto de instrumentos científicos más avanzado que se ha enviado hasta ahora a la superficie de Marte, afirma JPL. Con ellos se tomarán y analizarán decenas de muestras del suelo y del subsuelo, haciendo pequeñas perforaciones. Se trata de obtener nuevos datos sobre la formación, estructura y composición química de rocas y del suelo para ver si hay compuestos de carbono que pudieran ser componentes de alguna forma de vida y también comprender mejor cómo era Marte en el pasado. Para algunas muestras, el Curiosity será casi como un laboratorio terrestre de geoquímica orgánica.
      Tras el lanzamiento en un cohete Atlas V, el Curiosity emprenderá un viaje de ocho meses hasta Marte. Al llegar comenzará la difícil fase de entrada en la atmósfera del planeta, descenso y toma de contacto con la superficie. Primero se utilizará un escudo térmico protector, luego se desplegará un paracaídas para aminorar la velocidad y en la última fase se encenderán los cohetes de la plataforma que llevará colgado el rover. La maniobra se ha planificado definiendo la secuencia de manera que se optimizan las comunicaciones a través de dos de los satélites que están en órbita marciana, el Mars Odyssey y el Mars Reconnaissance Orbiter. El Curiosity tendrá capacidad de comunicación directa con la Tierra, pero solo a un bit por segundo, mientras que a través de los satélites será superior a 8.000 bits por segundo. "Es importante captar la telemetría [los datos procedentes del vehículo espacial] con alta calidad para poder saber qué está sucediendo durante la maniobra de entrada en la atmósfera, descenso y contacto con el suelo, que supuestamente es la parte más delicada de la misión", ha comentado Fuk Li, jefe del Programa de Exploración de Marte de la NASA en JPL. "La trayectoria que hemos diseñado maximiza la cantidad de información que obtendremos para intentar solucionar cualquier problema".
      Además de los objetivos científicos de la misión, los ingenieros también tienen un plan. Para ellos se trata de: demostrar la viabilidad de un descenso en la superficie de Marte con un vehículo grande y pesado (lo que puede ser útil a la hora de enviar una futura misión que traiga muestras del planeta rojo a la Tierra); colocarlo en el suelo con precisión (en un área de 20 kilómetros de diámetro), y ensayar la capacidad del vehículo de desplazarse a mayores distancias que las alcanzadas por los artefactos previos.

      Vida en Marte - Parte 5


      Ciertas cepas de bacterias, entre las cuales está la especie Bacilus pumilus, pueden sobrevivir en la superficie de Marte
      Se han enviado a Marte varias misiones a hacer pruebas en la superficie del planeta con la esperanza de buscar vida —o las condiciones que pudieran crear vida— en el Planeta Rojo. Se debate mucho sobre la cuestión de si existe en Marte la vida en forma de bacterias (¡o algo aún más exótico!), y se hace necesario lograr una respuesta por sí o por no. Los experimentos realizados en la Tierra que simulan las condiciones en Marte y sus efectos sobre las bacterias terrestres muestran que es perfectamente posible que ciertas cepas de bacterias soporten el duro ambiente de Marte
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      Un equipo dirigido por Giuseppe Galletta del Departamento de Astronomía de la Universidad de Padua, Italia, simuló las condiciones presentes en Marte e introdujo varias cepas de bacterias en el simulador para obtener un registro de su tasa de supervivencia. El simulador —llamado LISA (Laboratorio de Simulación Ambienti Italiano)— reproduce las condiciones de la superficie de Marte, con temperaturas que van desde 23 hasta -80 grados celsius (73 a -112 Fahrenheit), un 95% de CO2 en la atmósfera, una baja presión de 6 a 9 milibares, y una radiación ultravioleta muy fuerte. Los resultados: se demostró que algunas de las cepas sobreviven hasta 28 horas en estas condiciones, una hazaña sorprendente, dado que no hay ningún lugar sobre la superficie de la Tierra donde se presenten estas temperaturas tan bajas o una radiación ultravioleta es tan fuerte como en Marte.
      Dos de las cepas probadas de bacterias —Bacillus pumilus y Bacillus nealsonii— son utilizadas comúnmente en ensayos de laboratorio con factores ambientales extremos y sus efectos sobre las bacterias, debido a su capacidad para producir endosporas cuando está estresadas. Las endosporas son estructuras internas de las bacterias que encapsulan el ADN y parte del citoplasma en una gruesa pared, para evitar posibles daños del ADN.
      El equipo de Galletta encontró que las células vegetativas de las bacterias murieron después de unos pocos minutos, debido al bajo contenido de agua y la alta radiación UV. Las endosporas, sin embargo, fueron capaces de sobrevivir entre 4 y 28 horas, incluso cuando las expuso directamente a la luz UV. Los investigadores simularon la superficie polvorienta de Marte soplando cenizas volcánicas o polvo de óxido de hierro rojo en las muestras. Cuando estuvieron cubiertas con el polvo, las muestras exhibieron un porcentaje aún mayor de supervivencia, lo que significa que es posible que una cepa bacteriana resistente sobreviva bajo la superficie de la tierra por períodos muy largos de tiempo. Cuanto más profundo debajo de la tierra está un organismo, más hospitalarias se vuelven las condiciones, aumenta el contenido de agua y la radiación UV es absorbida por el suelo encima.
      Dados estos resultados, y todos los ricos datos que se produjeron el año pasado en la sonda Phoenix —especialmente el descubrimiento de percloratos— el esfuerzo de continuar la búsqueda de vida en Marte parece plausible.
      A pesar de que esta confirmación no es un seguro de vida en Marte, muestra que incluso la vida que no se adapta a las condiciones del planeta podría resistir a la naturaleza extrema del medio ambiente allí, y es un buen augurio para la posibilidad de formas de vida bacteriana en Marte. Las simulaciones LISA también señalan la importancia de evitar la contaminación cruzada de bacterias de la Tierra a Marte en las misiones científicas que viajan a este planeta. En otras palabras, cuando por fin seamos capaces de probar si hay vida en nuestro planeta vecino, ¡no queremos encontrarnos con que nuestras bacterias de la Tierra han matado a todas las formas de vida nativa!

      Vida en Marte - Parte 4


       


      Tucson, Arizona - Los científicos confirmaron la existencia de hielo de agua cerca de la superficie junto al Phoenix Landeranticiparon que habra aún más detalles del descubrimiento de la misión robótica en las próximas semanas.
      "Es con gran orgullo y mucha alegría anunciar que el día de hoy hemos encontrado pruebas de que este duro material brillante es realmente hielo de agua y no alguna otra sustancia", dijo el investigador principal Peter Smith de la Universidad de Arizona, Tucson. "La verdad que estamos buscando es no sólo mirar en hielo. Es en la búsqueda de los minerales, productos químicos yes de esperar que los materiales orgánicos sean asociados con estos descubrimientos", dijo Smith.
      La misión tiene los instrumentos adecuados para el análisis de suelo y hielo para determinar si el medio ambiente local justo debajo de la superficie del polo norte de Marte nunca ha sido favorable para la vida microbiana. Los factores clave son si el agua siempre esté disponible como un líquido y si los compuestos orgánicos están presentes que puedan proporcionar químicos bloques de construcción y la energía para toda la vida.
      Phoenix aterrizó el 25 de mayo del 2008 para una misión a Marte de superficie previsto para una duración de tres meses.







       


      Phoenix Mars Lander

      Es una sonda espacial construida por la NASAlanzada el 4 de agosto de 2007 desde la base de Cabo Cañaveral condestino al planeta Marte. Su llegada se produjo a las 23:54 GMT del 25 de mayo de 2008.
      El programa científico es un esfuerzo conjunto entre universidades de los Estados Unidos, Canadá, Suiza, Dinamarca y Alemania. Su objetivo primario es llegar a una región cercana al Polo Norte marciano, desplegar su brazo robótico y hacer prospecciones a diferentes profundidades para examinar el subsuelo.


       


      Para bajar las imagenes en alta resolucion:
      Fuente 

      Vida en Marte - Parte 3


      En un increíble hallazgo, la sonda estadounidense Phoenix registró nieve cayendo de nubes ubicadas a 4000 metrosLa sonda Phoenix, ubicada en el polo norte marciano detectó nieve cayendo mediante su instrumento láserFoto: AFP
       
      WASHINGTON (AFP).- En un increíble hallazgo de la NASA sin precedente, la sonda estadounidense Phoenix, posada en el polo norte de Marte, detectó nieve cayendo sobre el planeta rojo, un registro que dejó atónitos a los científicos de la misión.
      La sonda pudo detectar interacciones entre la atmósfera y la superficie del suelo marciano consistente en nieve proveniente de nubes a 4000 metros de altitud sobre el sitio de amartizaje. El hallazgo se realizó gracias al instrumento láser construído en un laboratorio canadiense que emite pulsos de luz al cielo marciano y mide y analiza los componentes del mismo para su posterior estudio.
      "Nunca vimos nada parecido antes sobre Marte", destacó Jim Whiteway, de la Universidad York de Toronto, responsable científico de la estación meteorológica canadiense instalada en la sonda Phoenix. "Vamos a buscar indicaciones para saber si la nieve alcanzó el suelo", añadió.
      Según las primeras observaciones, los copos de nieve se evaporaron antes de llegar a la superficie de Marte. Pero los experimentos realizados con los instrumentos de Phoenix, que se posó en el ártico marciano el 25 de mayo último, también revelaron rastros de reacciones químicas entre minerales del suelo marciano y agua líquida en el pasado, similares a las que ocurren en la Tierra, explicaron científicos.
      "Esto indica momentos en el pasado de Marte en los cuales corría agua líquida por el suelo", indicó William Boynton, de la Universidad de Arizona, uno de los científicos de la misión.
      También carbonato. Los datos del Phoenix también sugieren la presencia de carbonato de calcio, el principal componente de la roca caliza. La mayoría de los carbonatos y arcillas sobre la Tierra se forman con a presencia de agua líquida.
      "Hemos encontrado carbonato", dijo William Boynton de la Universidad de Arizona, científico principal del Thermal and Evolved Gas Analyzer (TEGA). "Este señala episodios de interacción con agua en el pasado. Estamos aún recogiendo datos y tenemos muchos análisis por delante, pero estamos haciendo un buen progreso sobre grandes preguntas que nos hemos planteado", dijo el principal investigador de Phoenix, Peter Smith de la Universidad de Arizona, Tucson.
      Phoenix comenzó a cavar en el suelo marciano tras posarse cerca del polo norte, encontrando en junio una sustancia blanca que los científicos afirman es hielo, por lo que quieren examinar ahora si el hielo alguna vez se fundió para ver si hubo un medioambiente favorable a la vida, un objetivo clave de la misión.
      La misión Phoenix, inicialmente prevista para durar tres meses, fue prolongada y entró en su quinto mes. No obstante, la sonda debería dejar de funcionar hacia fin de año ya que las horas de sol necesarias para recargar sus baterías solares disminuyen rápidamente cada día.
      Antes que Phoenix pierda demasiada potencia eléctrica, los investigadores intentarán activar un micrófono para eventuamente registrar sonidos sobre Marte.

      Vida en Marte - Parte 2


      Mars Express
      Los instrumentos de Mars Express detectaron gas metano en la atmósfera marciana.
      Los científicos que investigan el planeta rojo descubrieron que la atmósfera marciana contiene gas metano.
      Esto puede ser un signo -dicen los investigadores- de vida en el planeta.
      En un principio éste fue detectado por telescopios en la Tierra y recientemente, su presencia fue confirmada por la sonda "Mars Express".
      El metano sólo vive por un corto período de tiempo en la atmósfera marciana, por lo tanto, debe reproducirse constantemente.
      Hay dos maneras de que esto suceda. O mediante los volcanes activos -que aún no han sido encontrados en el planeta- o a través de los microbios.

      Metano, presente
      Astrónomos dicen haber visto la espectral evidencia del metano en la atmósfera marciana con la ayuda de varios de los más grandes telescopios.
      Telescopio Infrarrojo en Hawai
      Su presencia también fue detectada por varios de los más grandes telescopios en la Tierra.
      El gas fue detectado por el telescopio infrarrojo en Hawai y por el observatorio Gémini Sur en Chile.
      Asimismo, los científicos a cargo de los instrumentos de "Mars Express", anunciaron la presencia de metano.
      El metano no es una molécula estable en la atmósfera marciana. Si no se renueva, duraría sólo unos cientos de años y luego desaparecería.
      Una de las teorías que manejan los expertos es que el gas es producido por los volcanes en actividad. La lava que se deposita en la superficie o que se distribuye bajo el suelo, produciría el gas.
      Sin embargo, esta explicación no es del todo plausible: hasta el momento no se han hallado volcanes activos.

      Misterio para el Beagle
      Otra teoría es la de los microbios. En la Tierra, las bacterias producen metano del hidrógeno y dióxido de carbono. Los microbios terrestres que producen metano, no necesitan oxígeno para vivir.
      Suelo marciano
      ¿Hay vida bajo la superficie marciana? Aún está por verse.
      Este es la clase de microbios que los científicos creen pueden existir en Marte.
      Los dos robots estaounidense que llegaron al planeta rojo en enero no tienen la capacidad para investigar en donde se origina el metano, dado que están diseñados para efectuar tareas de tipo geológicas.
      En el futuro las próximas misiones podrían incluir sensores para analizar el metano y así determinar si es de origen biológico.
      Lamentablemente, la misión Beagle 2 con la que nunca se volvió a establecer contacto- contaba con un mecanismo para detectar el metano en la atmósfera marciana.

      Vida en Marte





      Si en 1976 la humanidad quedó extrañada con las imágenes de la llamada Cara de Marte obtenida por la sonda espacial Viking 1 en una región del planeta rojo llamada Cidonia, tambien, otra sonda espacial, esta vez el Explorer Spirit, nos ha entregado una fotografía interesante, esta vez, la imagen de un humanoide, que ya muchos se han apresurado en llamar el “Hombre de Marte” y que es la silueta algo difusa de lo que sería (para muchos) un ser bípedo que se muestra entre las rocas marcianas.

      Ahora, la verdad:

      La cara de Marte es solo una montaña que desde las alturas, gracias a las sombras da la impresión de que es una cara.

      El "supuesto" hombre de Marte es solo una roca de 6 cm.

      La vida que si podría desarrollarse en o debajo de la superficie de Marte serían bacterias. Mas tarde hablaremos más sobre la posibilidad de vida bacteriana en Marte.